Muchas veces pensamos que los grandes cambios vienen de decisiones enormes… pero en realidad, a veces un gesto mínimo, una conversación inesperada o hasta un simple “sí” o “no” puede dar un giro brutal a nuestra historia.
Te propongo que compartamos acá esos pequeños momentos que terminaron teniendo un impacto gigante en nuestras vidas.
• Puede ser algo gracioso, como haber llegado tarde y conocer a alguien que hoy es tu mejor amigo.
• Algo profundo, como un consejo que te abrió los ojos.
• O incluso una casualidad, como elegir un camino distinto para volver a casa y descubrir un lugar que ahora es importante para ti.
Quiero leerlos. ¡Seguro salen anécdotas increíbles!
3 Me gusta
Hace algunos años trabajaba en la entrada de la municipalidad de mi pueblo atendiendo a las personas, y cuando cerrabamos me quedaba cuidando el edificio y pasaba horas solo porque no iba nadie.
Una tarde (ya cerrada la muni) fué una periodista, que también es docente, a hacer una nota a los superiores, y mientra los esperaba charló conmigo un ratito. Lo que mas me acuerdo es que me dijo algo así: “este trabajo tuyo es una ree oportunidad para estudiar tranquilo”, y me aconsejó que lo tuviera en cuenta.
Al poco tiempo ya estaba haciendo una carrera que me gustaba en una facultad cerquita de mi pueblo, y poco tiempo después dí un paso mas y me vine a estudiar lo que había querido ser de niño pero que había descartado durante mucho tiempo. Ahora estoy en esa carrera, felíz y avanzando, gracias al concejo que me dió esa señora en la muni.
2 Me gusta
Muy linda experiencia, gracias por compartirla y me alegra mucho que ese fuera el empujón que estabas necesitando para poder enfocarte en lo tuyo, a no aflorar y me termina la carrera, vos podes !!!
1 me gusta
Qué interesante! 
ya pensaré en alguna anécdota, pero antes me parece que estaría bueno que el creador del hilo nos deleite con una anécdota propia 
2 Me gusta
Bueno, me parece justo, yo solía ser un fumador, dependiendo del lugar, el entorno y demás podía llegar a un atado diario o tres, me daba igual mientras estuviera entretenido o divirtiéndome. Tras el nacimiento de mi hija más pequeña empecé a fumar menos pero aún así no lo dejaba del todo, y un día estando en un plaza mirando como se hamacaba, me distancié de ella ( siempre estuvo a mi vista ) para encender un cigarrillo… sentí un click en mi cabeza y ahí en ese preciso instante entendí, que ese momento que creí que era para mi también era de ella.
Porque en definitiva era una actividad al aire libre de padre e hija… así fue como deje mi adiccion al tabaco, pensando en que mejor… que estar ahí para y por ella, obvio ganar salud para pasar más tiempo a su lado.
2 Me gusta
Fantástico Mephis, gracias por contarlo, que sean muy felices con tu niña.
1 me gusta